económico que ronda el 5 % en 2024, el país se posiciona como una alternativa potente para la inversión inmobiliaria. 

La combinación de factores que impulsan esta expansión es evidente:

  1. Turismo robusto: más de 11 millones de visitantes en 2024, lo que genera demanda para residencias vacacionales, alquileres de corto plazo y proyectos integrados. 

  2. Inversión extranjera directa (IED) creciente: El flujo de capital internacional ya se hace visible, lo cual fortalece la plusvalía de los inmuebles. 

  3. Escasez relativa de oferta en zonas premium: Zonas claves como Santo Domingo, Punta Cana, Samaná muestran incrementos de precio constantes. 

  4. Innovación y sostenibilidad: Proyectos que incorporan tecnología (domótica, hogares inteligentes) y construcción eco-amigable están ganando terreno. 

Para quienes lideramos desde empresas de ingeniería, programación, marketing como tú, Señor Lara, esto significa que la convergencia de servicios (desarrollo web, apps para real-estate, marketing digital) cobra una importancia estratégica mayor. Un ejemplo: la demanda de visitas virtuales, gestión digital de inmuebles, alquiler inteligente.

Sin embargo — ojo, no todo es color de rosa — hay que tener en cuenta algunos aspectos conservadores:

  • La inflación en materiales de construcción presiona los márgenes. 

  • Las tasas de interés internacionales podrían afectar la financiación de proyectos.

  • Ubicación y accesibilidad siguen siendo decisivos, no basta con “una vista bonita”, se exige infraestructura.

  • boca-chica
     

Conclusión: Si estás buscando un territorio donde combinar tus competencias en ingeniería, programación y marketing con el mundo inmobiliario en República Dominicana, ahora es el momento de posicionarse. Aprovechar la multidisciplinariedad del negocio (desarrollo, marketing, tecnología) te dará ventaja competitiva.


Compartir esta publicacion: